Ellos son los grandes escritores, de sus frases mantengo la belleza y sus razonamientos siguen siendo en mí producto de las más terribles dudas. Ellos son los que han llevado al extremo el significado, que es lo que nos envuelve. Naturalmente, la perfección les ha costado la vida, los tacharon de locos, inmorales, pero sus palabras les han sobrevivido, nos han sobrevivido, aún resuenan como un eco en nuestras vidas y no creo que se extingan mientras exista el pensamiento. Por eso escribimos, por eso, como la subida del agua entre los márgenes del río, desbordamos en un folio lo que sentimos, tecleamos con suavidad en el teclado y nos gusta, nos parece bueno. Es un reflejo del corazón, un corazón sensibilizado por los sonetos de un inglés, fortalecido por los cuentos y las fábulas, revestido de filosofías maravillosas, gracias a todos ellos, gigantes de palabras.
Sin la voz con la que nos dotaron, ninguno de vosotros podrías pronunciar una sóla sílaba, vuestra caligrafía no es diferente, independiente, todos escribimos a través de imágenes, percepciones, experiencias, ellos las crearon para nosotros. No empezamos a escribir, es un acto tan complicado que sólo puede ser una culminación, un final. Primero aprendemos a leer, después, a leer como si nosotros lo hubiéramos escrito. Una vez conseguido esto, es inevitable haberse enamorado del arte, haberse llenado con tan profundas frases, sólo así podemos escribir. Ellos lo saben, gigantes del arte de crear palabras, no tengo nada que decirles, ambos sabemos que no lo necesitan, están por encima de todo esto que tú y yo consideramos.
En mi sencilla intención de aprender con esto, si algún "escritor" de hoy, alguna persona de orgullosas obras, pudiera, por azar o no, leer mis textos y me califica de ignorante o censura lo que escribo, si se ofenden por no incluirlos en mis líneas o no valorar su esfuerzo, quisiera dedicarles unas palabras: somos lo que leemos. Somos en la medida que lo es nuestra biblioteca. Escribid, pero nunca os olvidéis de leer. Nada más.
Amigo, un día lo entendieron y tal vez lo escribieran, tal vez ya esté todo dicho entre ellos mientras nosotros seguimos conversando, tal vez ellos también tuvieran sus propios gigantes, y estos otros y así hasta que nos preguntemos ¿Cuál es el principio?